5 de Febrero 2005
5 de febrero de 2005:
Hace más de un año que no escribo en este diario. Hoy he pensado que es un buen momento para hacer recuento de todos los avances que he conseguido en los últimos doce meses. He sido madre. La última vez que escribí el diario el 20 de enero ya estaba embarazada aunque no lo sabía. Dejé de visitar a la psicóloga cuando llevaba tres meses embarazada. Creí que ya no podía ayudarme más ya que estabamos dando círculos alrededor del mismo problema una y otra vez, sin poderle dar solución, lo único que se puede hacer es admitir que mi familia nunca me querrá como yo quiero que lo hagan. Y que por mucho que lo intente es imposible mantener una buena relación con ellos.
Mi hija tiene ahora cuatro meses y cada vez que me siento un poco "depre", la miro y me sonríe con gran dulzura borrando las nubes negras que amenazaban oscurecerme el día. Me recuerda todo lo bueno que hay en mi vida y todos los motivos que tenemos para luchar.
Creo que cada uno de nosotros que sufre agorafobia debería encontrar algo lo suficientemente poderoso en nuestras vidas que nos recuerde lo hermoso y lo bello de la vida dentro de esos momentos de debilidad en los que nos encontramos solos, tristes y deprimidos.


